lunes, 25 de marzo de 2013

Enema opaco

Quienes a las pruebas diagnósticas se remiten sin compasión
y hacen de una intrusión en el cuerpo un temor equivocado,
aciertan en la intuición, en la verdad de la decencia
de vestir bata floreada o pijama de muerto excelso.

La traparoscopia es un asunto muy serio
a través de la  cual pierdes la decencia del desnudo,
los pocos jugos que restan del alma impía,
la que ignoran las bellas religiones prometidas.

Los fosfatos son inmisericordes, no respetan al esfínter
que lleva adormecido casi diez lustros en casa,
adormecido entre sábanas azules y suaves,
creyendo que domina el mundo intestino interior.

Y todo consiste en solicitar papeles a los ágrafos,
firmar un testamento con argumento,
y dejar correr las vísceras que se diluyen impunemente
por entre las flores de esta primavera tan lluviosa..

viernes, 8 de marzo de 2013

Tomando tierra

Apenas unas olas acariciando mi rostro...

Y un dios mitológico imponiendo severidad,
desechando factibles ocasiones de navegar
entre mares que no son ignotas ideas vagabundas
que se desparraman por las enormes velas.

Entretanto, la desidia de las olas es inevitable,
como es inevitable  la fuerza del timón
 o el amor a un paisaje a babor.

Siempre nos cuesta tanto el sabor de la orilla
que el suelo es bastante indefinible,
enormemente indescriptible y amable:
aquí en tierra, bajo el soporte de arcilla.

Los de tierra adentro vemos solo el recuerdo
de una vasija escondida entre greas mudas,
insignificantes modos de aprecio que son oportunos
para el discurso de los soberbios titanes....

Y la orilla se asemeja a un cierto modo
de perder el miedo a las olas inservibles
que han dejado una huella inmisericorde
del que quiere tomar, consecuentemente, tierra.



miércoles, 27 de febrero de 2013

El Día de Andalucía


Para conmemorar el día de Andalucía he escrito este poema con la intención de exaltar mi comunidad...¡ La gran y bella Andalucía!

Iba, yo, a visitarte


Iba, yo, a visitarte
Córdoba, allí me paré:
que bella, eras Mezquita
... de noche me enamoré.

Iba, yo, a visitarte
tallo hermoso es aquel
que se uniera mi sol 
... de noche me enamoré.

Iba, yo, a visitarte
de oro arenas me encontré
unidas aguas cristalinas
... de noche me enamoré.

Iba, yo, a visitarte
sabiduría Granada es
cada león del señor
... de noche me enamoré

viernes, 22 de febrero de 2013

Añoranza

¿ Aún queréis saber cómo se ama a lo lejano,
lo que insistentemente se aproxima a la acera?
¿Queréis conocer el amor sincero, la débil fluctuación
sobre las piernas débiles y secas del insecto-palo?

Vosotros deseáis amores imposibles,
porque sois jóvenes y carteros certeros
que abandonáis  la entrega de la carta
que no llegarán nunca jamás, porque no es necesario
amar ...

Aún no sabéis que todo es cuestión de oirla,
de olerla, de dejarla sola en la calle mas inhóspita
y soñar que se establece en sus bellos ojos una distancia,
un cierto desprecio por lo que es tan viejo, ya casi inútil.

viernes, 8 de febrero de 2013

Manifestantes y policías

A mis alumnos les digo que no se amedrenten
ante la soberbia y la rapidez de gestos bárbaros
de los policías y de aquellos que se tapan el rostro.

A los dos se los han inventado seres bigotudos,
trajeados y enorgullecidos por la soberbia
del que arrastra miseria en los zapatos más catetos.

Ellos han llegado a lo que creen el cenit rojo,
y el cenit es azul como el alma de las costuras,
por eso no debéis de tener miedo al futuro.

Mis alumnos deben soñar y levantarse fuertes
en la calle y ser rebeldes ante el poder
y admirables frente a los incapacitados..

Mis alumnos deben escuchar mucha música
de distintos pareceres, sones y ritmos
y comentarles al amigo la sensación recibida.

Así, mis alumnos adorarán a dioses antiguos,
 no a los policías ni a los ladrones de guante blanco
que asemejan malos profetas de consola visitada.

Mis alumnos han de ser livianos fantasmas
que aparecen de incógnito entre los pasillos
de un huerto que no tiene plantas que regar.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Whatsapp

Hoy, ingenuamente, escribo a través del Whatsapp.
Los que  me responden son casi todos jóvenes u  ocultos
en líneas indescifrables para mi terminal que es la vida.

En lenguaje admisible pero indescifrable me llegan
mensajes de amor y desidia, inescrutables signos
que me enorgullecen hasta cierto punto, por severos.

Apago la aplicación, desestimo la idea telemática,
escucho- a través del teléfono- un silencio breve
que se corta en el intento impaciente de una respuesta.

Y todos los Whatsapps me inducen al silencio,
otra vez, Y descubro mi inutilidad, mi insuficiencia
para amar a través del aire, mi silencio cierto.

Y mientras tanto, mi vientre se vuelve azul oscuro
a pesar de los pequeños detalles, de las inútiles historias
que introducen a un extraño, en una fea costumbre de ser...

martes, 25 de diciembre de 2012

Mis cabellos son hoy canos

                                                      "Sólo por la inmensidad que pierde es el hombre mortal equiparable a dios"
                                                                                              
                                                                                                                Joseph Brodsky: Parte de la oración

Mis cabellos son hoy canos, antaño eran insufribles
en el ejercicio de situarlos gentilmente en la cabeza
de chorlito que ofrecía ondas negras al fresco viento,
imaginando mundos de grandeza, desechos de lo viejo.

El sol, brasero de los pobres, los reflejaba iridiscentes,
majestuosamente orgullosos de su brillo de azabache,
de su suavidad en el roce joven de la mujer joven,
del viento insolente que, soberbio, pretendía deshacerlos.

Más tarde, hasta el impertinente paso de los días inconscientes
se negó a sostenerlos en la mano dulce el hairstylist,
en el joven  peluquero sonriente, amable y locuaz
que había despojado de tan gran virtud a la familia.

En los días de pasarela actuales añora la brillantez
y se ha convertido en guedeja sin firmeza ni color,
en aspereza del alma imberbe de un humano de a pie,
de aquel que quiso compararse a los dioses divinos.