lunes, 30 de diciembre de 2013

Mi niñez

Ahora me mandan botellas, en Navidad,
y me he vuelto abstemio de almas
y de encuentros fugaces en la calle,
la misma que está adornada inútilmente.

Pero...mis pasos no se esconden serios
detrás de las luces fugaces y opacas
que asemejan a estrellas que adolecen
de pan en estos días de tanta necesidad.

He nacido en la calle oscura del violín
donde las zanjas profundas del Niño
eran injurias para los dedos fríos
que vestían alpargatas de trapo y seda.

El frío, a veces, era inútil, frugal y áspero
para aquellos pocos torsos desnudos
lampiños y deseosos de proyectarse
en la puerca vida que nos desechaba.

Soñaba por entonces en viejas brujas
que eran solo ropa vieja y barro
reconvertido en osos húngaros
y anaqueles vacíos de agua y azúcar.

Y las sopaipas que hacía mi madre
en la nieve, enseñando los condimentos
sin engaño, eran realidades ciertas,
nos hacían vivir en los sueños de los ricos.

Pero, nos ajustábamos al silencio de las piedras
y al sonido de la BH roja y casi femenina
que nos hizo pedalear sin fuerza en la tierra
que era la Luna americana difuminada.

Al final, terminamos como todos ....
pistolas y escudos romanos fuertes
de los que sospechábamos algo muy grave
que ahora es una inmisericorde realidad.

Dedicado a los que creen que el amor es para jóvenes



Te perdí y te miré muy lejos del beneplácito, del desamor
que supuso la última vez una riña inútil, fugaz y bella
como una suave carretela que florece al lado del mar
y se esconde al lado de las olas sin mirarse a los ojos.

Y entonces pensé: tal vez mañana estaré muy lejos
de los aspavientos  y las cinturas de las mujeres
que me hacen soñar con los ojos más azules,
las que me convertirán en un ser ofidio despreciable.

Las miradas que me alejaban de ti eran puñaladas,
enormes besos dulces que eran vanidades de jóvenes,
jóvenes que soñaban con faldas aviolinadas y largas
y eternos deseos de saber qué volverá a ocurrir.



viernes, 25 de octubre de 2013

CUENTOS FRAGMENTARIOS Y SIN TÍTULO (1)


Se había dejado la sortija encima del aparador ya ruinoso y lleno de polvo para hacer creer que el tiempo ya había pasado por allí y que los muertos  eran imaginaciones de los que aún no habían nacido. El resto de los muebles permanecían impasibles y ajenos a la mirada de un hombre robusto que examinaba todos aquellos enseres con desidia y deseo de descubrir alguna pista de lo que allí había ocurrido. Casi todo parecía inerte y dejado de la mano de dios. Si alguno hubiese interpretado que el escenario era de novela, se habría equivocado.
Los pájaros blancos echaron a volar frente a la ventana que daba al jardín de la vieja casa que llevaba tiempo sin habitar. Nadie habría pensado en sus cortas luces que, donde no existían seres materiales, un asesinato cruel y "sincero" sería el escenario de lo que no había sucedido. Los más ingenuos decían que vieron un rostro apagarse detrás de una neblina, sonriendo y haciendo muecas cuando apenas la luz se intuía en el aire. Mas, gente había, avispada, que imaginaba salir espectros de aquella mansión que , ahora, rezaba sola e iluminada por las linternas de la autoridad. Pero en ese lugar dijo un hombre que las luces nunca habían existido por la tarde; sin embargo , ese mismo día cerca de la luz vespertina, entrevieron una luz opaca que iluminaba más allá del mundo terrenal.
Comenzaron a azulear los viejos coches blancos que asemejaban a los que hoy en día usa la policía americana; pero, no era América el escenario. Sánchez Herminio era el pueblo. En la frontera con México, donde los pobres estaban a la orden del día. Y, según mi tío, que había vivido en esa frontera, solo estaba habitada por piernas que circulaban a un lado y a otro sin rumbo fijo.
Los pocos que aún vivían en esos contornos no habían escuchado apenas nada. Solo un joven radiante que pasaba un fin de semana con su pareja en una roulotte habló de una esencia que, mientras ellos dormían, intuyeron en el silencio del mediodía

-Pocas pistas son esas- puso de manifiesto el gordo que parecía ser el jefe del caso.

Tres años atrás, un suceso similar fue investigado por dos tipos escuálidos, sin seso y con ganas de aparecer en la prensa. No consiguieron alertar a los periódicos ni a sus propias esposas que se sentían deseosas de que su ignorancia se convirtiera en éxito, aún a sabiendas de que eran inútiles en la cama y en su labor cotidiana. Pero también- en aquella ocasión- un muerto, flotando sobre las moscas y maloliente, se desgranaba al lado de un montón de trozos de madera que habían servido para encender ( dentro de la casa) un fuego fatuo.

Pasó entonces mucho tiempo, y el tipo gordo que dos meses antes intervino en el caso, apareció muerto sobre grandes hojas de higuera, con el rostro compungido y sin las dos manos. Habían sido cercenadas de manera cruenta. Pero no se hallaban lejos del cuerpo. Estaban justamente al lado de cada uno de los hombros del tipo fornido. Eso sí, llenas de moscas...

domingo, 20 de octubre de 2013

UN FRAGMENTO DE CANTAR DE CIEGO SOBRE  LA EDUCACIÓN

Aprobemos a "to quisqui"
aunque no sepa leer
y el que quiera ya saberlo
que se apunte a la IFG.

O que ponga ya a sus hijos
en colegios concertados
que si allí nunca aprenden
que lo pague ya el estado.

Y si no paga el estado
yo lo pago del bolsillo"
Que” pa eso” me dejaron
en herencia ya un hatillo.

Y si no llega Griñán
a ponernos hoy al día,
ya llegará Susana
que también se llama Díaz.

A los padres “to la fuerza
pa poderlos aprobar”
a todos aquellos sus hijos
que no quisieron estudiar.

Y, mientras tantos los profes,
a votar a “jipispijos”
que acostumbran a colocar
como siempre ya a sus hijos.


Y luego se van quejando
de esta mala educación
de la que solo ya viven
si no se prueba el jamón.

(continuará)

viernes, 20 de septiembre de 2013

Principio de curso para alumnos y profesores

Qué te ocurre hoy...
¿No quieres hablar conmigo?¿Deseas odiarme?
Otra vez las mismas cantinelas de siempre.

El sujeto es el director, el complemento, nosotros.
Pero creemos que el calor físico de las aulas
es producto de la inapetencia y el relax del verano
que nos ha dejado, seguramente, un amor perdido.

Y,en el primer día, regresamos a nuestras casas ahítos
de vergüenza y desprecio por el tipo encopado
que me ha dado física-no placer- y química.
No quiero que sea mayúscula la letra que lo defina.

Luego, cuando ordeno en casa el material ofrecido por el ogro,
comienzo a sentir entusiasmo por lo que aún desconozco,
pero que ya me produce un cierto placer ignoto,
y empiezo a esbozar una sonrisa que se parece a lo feliz.

Me han comentado que a final de curso es lo mismo:
una pequeña desazón por lo que he vivido y soportado,
una fiesta...
por aquello que creía insoportable. indeseable por repetición.

Y en los primeros días en los que me alejo de las aulas
comienzo a sentir una cierta nostalgia de haber vivido algo.

sábado, 24 de agosto de 2013

Incógnita

Entro y salgo de casa sin apenas percibir un ruido
una pisada sobre los antiguos ladrillos macizos,
la luz de la calle no es hoy alegre ni triste.


miércoles, 31 de julio de 2013

En IBIZA

Ahora resulta que me agradan después de tanto tiempo las chicas
de la playa,
mientras los hombres enorgullecen sus músculos a mi lado,
y todo es de la luminosidad del brillo de la piel reseca
de la pesca.
Ahora en este instante es imposible porfiar, desenmascarar
al falso,
no sabemos si es hombre, mujer o un cierto monstruo con alas
que navega por la costa de Ibiza impunemente y sin sobras ,
sin ardor.
Surgen de entre estas orillas especímenes que alumbran
al cielo,
el azul de las tardes llenas de DJs mucho más antiguos
que sus oyentes.

Indefectiblemente me acuerdo de Lorca, no el poeta,
sino del desastre de las almas humanas que ya han desaparecido
en el olvido.

Pero quien quiera olvidar aquí es un incauto sorbiendo leña
imagina mundos de a pie allá en la península ibérica
que ahora es alemana.

Bares alemanes, música española, cuerpos desnudos
ropa abierta, maquillaje y ambición de tatuajes espectaculares
se intuyen,
creo que se aprecian en la callejuela cuando están cerca las máscaras.

He pensado: soy antiguo de la mar, del suelo recio y mi cuerpo
una inutilidad
para los barcos que navegan por estos psicodélicos antros
que hoy llaman discotecas.

Son las siete y el sol empieza a  abrazar de nuevo  mis tiernas
carnes,
el azul del mar es un sueño, no he visto esos tonos aquí
y me alejo enrojecido por el dolor del sol de la noche
y por la arritmia del licor más viejo que nunca haya existido.