sábado, 5 de julio de 2014

Los forzudos con tatuajes

Con esta incipiente calor y los hombres forzudos
que circulan por las calles presumiendo de músculo
que les llena de ego su disipada alma y su soledad,
estamos preguntándonos cada dos por tres por nada.

Y a nadie se le caen los celos ni el desamor sincero,
nadie circula por temor a esos forzudos disuasores
que, entre cantares, muestran su enorme fortaleza,
la que nos tiene arredrados en este rincón de calor.

Afortunadamente, se dispone de un tablao con aire
acondicionado para los débiles que aún se esconden
por las calles anchas que, en un acto de ingenieros,
dieron posibilidad de dar un salto y huir de estos tipos.

Pero damos ohess de sorpresa y admiración
porque alguno de los forzudos,bronceados, nos mira
de reojo, y nos miente con sus ojos débiles y claros
transmitiéndonos una admiración  y un silencio profundo.




jueves, 26 de junio de 2014

ALGO DEBE ESTAR PASANDO



No sé el porqué de esta osadía de odiar sin rencor
a mis mejores amigos,
y abandonarlos en la orilla sin posibilidad de reaccionar
ante un gesto desechable
o una insignificante idiotez  que quería decir…

Algo está pasando y no sabemos si es real,
Influencia de los astros soberbios o del maligno
que no es otro que la verdad ignorada
por la delicadeza y el respeto
de acabar con este mundo insoportable.

No sé el porqué de este arrojo y esta valentía
en un cobarde
lleno de grumos de solidaridad y amor imposible
que asemeja a solitarios con amor
y  abandona la acera para dejar transitar al impedido.

Algo debe estar pasando ahora mismo
y  no lo hemos notado, y nos alejamos de lo importante
que debe ser ese desecho
que ha abierto otra vez el cielo y el suelo
que sostiene este firme tan inconsistente y serio.

Algo debe haber pasado ya en este lugar,
sombrío, a veces, y forzadamente triste,
que todos han huido del lugar  conjuntamente.
Y conjuntamente han dicho que no pasa nada,
que es esta puta vida, esta puta vida que nos odia.

sábado, 24 de mayo de 2014

Hoy he puesto la mejor música
para que no te marches por ahí
a descubrir mundos abiertos
que cierran mi corazón, mi alma.

Te he puesto las mejores canciones,
los mejores hitos de mi palabra
para que aquí permanezcas tranquila
y las quejas no abrumen a tu oído.

Sin embargo, tu has tomado el barco
y mis gritos en la dársena eran gestos
de la boca que asemejaban una queja
incomprendida por tu dulce obstinación.

Y tu fortaleza me deja junto a los norays
ya roídos por el viento y la sal amarga
de las despedidas laterales de los visitantes
del puerto que ya han muerto lejos, muy lejos.

Sólo el viento del norte agudo y sincero
me hará recuperar, en invierno, este vacío
que me aleja de lo mundano y soberbio,
que me hace, otra vez, un ser andante y serio.

Es la primera vez,quizá la última, que dejes
a mi corazón pensando en cuestiones banales;
o quizá ya no vuelva a verte azul, espléndida
subida en el barco de la dureza y la desidia.

Incluso así te quiero, lejana, distante y sobria,
porque es así como endureceré esta piel
que ya está vieja de amar y no solicitar
aquello que corresponde a las olas más bravas.

Y ya termino esta singladura amarga, alegre y triste;
alegre por irte, triste por tenerte a mi lado,
al lado del cabecero que me suplica ayuda,
ayuda para encontrarte en esta cama tan vacía.

viernes, 16 de mayo de 2014

La hoguera

Imaginad, otra vez en silencio, a la tormenta
que os ha hecho daño, os ha traído las satisfacciones
que, optimistas, esperabais junto al fuego,
en otra tarde llena de viejos homenajes.

Y, después, solitarios, entonar aleluyas
y bravatas llenas de rencorosas amenazas
que anuncian hogueras sin fuego, amores sin alma
y fragmentos de piel abandonados en los dedos del amante.



jueves, 10 de abril de 2014

Con los esquíes

Con la nieve crujiendo a mi paso
y un viento helado azotándome la espalda
era imposible y atrevido atajar a la presa
que sonreía en la ladera con fruición.
Era un conejo insulso vestido de blanco.

Me perseguía un tipo de verdes colores.
Dije: un insecto verde, ojos negros ,
vientre prominente y mirada perdida,
seguro de alcanzarme e ignorarme.

Sentí miedo y, en vértice, situé mis piernas
cada vez más débiles e indolentes
porque no era un sueño, era la nieve en polvo
la que me sujetaba al suelo, al cielo.

De pronto, me vi liberado por unas gafas verdes,
enormes, que anunciaban mi ruina consentida,
mi torpeza para manejar los esquíes de la vida
que, arriesgada, se había permitido el deseo blanco.

Vi, a la vuelta, un pico muy alto sobrepasando las nubes,
mostrando su prepotencia a mis espaldas,
una vez que había huido de allí sobrecogido,
instruido fatalmente otra vez por la nieve negra.

domingo, 16 de marzo de 2014

Historias inútiles (Dedicado a M.A.C)


Si esperas del genio historias inútiles, difíciles caminos
en los que jadear de manera continua e imprecisa,
acabarás siendo impotente,serio y justamente desechable
por impotente, por osado y medio justo en la vocación.

Si continúas incierto, el camino se hará oblicuo y áspero
como los atardeceres grises, como un sorbo seco
al que no corresponden los soberbios ni los humildes
porque ignoran tu ser, tus entrañas y tu alma.

domingo, 9 de febrero de 2014

Poesía de la experiencia...ja,ja,ja

Nuestro calendario se ha desprendido hoy  de los azulejos
y está todo húmedo. insoportable porque los días  indican
que en alguna ocasión  la mujer será reina inconclusa de los días
que, los demás, imaginamos como realmente insuperables.

Y, junto a la  bomba de calor, secas imágenes y un calendario,
el mismo que se ha desprendido con la humedad del él mismo;
el mismo que nos arrolla con sus enormes números eternos,
el que nos deja haciendo aspavientos al lado de la marmita.

Es el momento de empezar a soñar con cocidos interminables
y ensaladas llenas de asuntos extraños que suenan a cangrejo
rojo, que es el mejor del mundo, y lo desechable por pescadores
que han sufrido marejada o marea baja, que es lo mismo.

Y,ella, después de soportar la caída del calendario,
me dice que eso es así y que nunca nadie atrevióse
a tanta dejadez, a tanta ignominia casera escondida
detrás de  intención tan depravada, tan incolora.

Fue así como terminamos aquel día de lluvia
llenando los baldes por si un día faltaba el amor,
o, quizá, ese agua que tan limpia  hace desaparecer
a las viejas historias caseras que ya no humedecen al alma.