jueves, 1 de noviembre de 2007

La muerte es como un libro de poemas

En este cementerio blanco
crecen flores clandestinas
sobre las que el sol, a veces, descansa;
hay una hilera de cipreses
que saludan doblados sobre sí mismos;
barro que viaja al barro
levantando de barro una pared
que cercena las tumbas silenciosas,
inmensa quietud,
húmeda la muerte, lame sus calles
como una vieja escoba
cansada de envolver cadáveres
en su húmeda sábana.
Pero yo lo miro, y se me antoja
un viejo campo de semillas y raíces
acordonado por una tapia,
guardando el primer secreto,
pues la muerte es una vida vivida,
y como un libro de poemas,
eterna en la memoria de otras vidas.

2 comentarios:

Cristina dijo...

El optimismo se contagia.
Que agradable sería tener siempre a alguien que te enseñe a mirar las cosas desde otro prisma.
Me quedo con la opción que nos ofreces, y por eso, siempre que piense en mi abuela lo haré también en los cien poemas de amor y la canción desesperada de Neruda...

isabel dijo...

Bueno, supongo que quizás sea una visión optimista de la muerte, pero formamos parte de una ciclo que nace y muere y nace,quizás en otras formas, o quizás sea una idea romantica de ella. Lo que me alegra es que podamos compartir estas visiones diferentes de las cosas.
Gracias por leer con tan buenos ojos